»PONTE
COMO QUIERAS.
Las posturas
que utilizamos para hacer el amor, además de darnos placer, pueden
ayudarnos a superar ciertos problemas sexuales, como la anorgasmia,
la eyaculación precoz o la impotencia.
Cada pareja al ser única y distinta, debe buscar la posición
que se adapte a sus necesidades específicas.
En el kamasutra,
una recopilación del manual Hindú escrito hace dos mil
años, se afirma que existen 529 posiciones posibles para hacer
el amor. La única limitación que plantea esta filosofía
oriental se encuentra en la imaginación de los amante y la destreza
física de los cuerpos. Sin embargo la mayoría de las parejas
solo llegan a utilizar una o dos de las seis posturas elementales y
luego las van adaptando y mejorando a través de los años.
Los últimos
estudios realizados muestran que al momento de hacer el amor, siguiendo
minuciosamente la posición del pene dentro de la vagina, las
paredes de la vagina permanecen en total pasividad durante la cópula.
También se observó que en las mujeres que ya habían
sido madres el pene tiende a tocar la pared interior de la vagina, cerca
de la vejiga, donde teóricamente se encuentra situado el mítico
punto G. Por otra parte, en las mujeres
que todavía no han dado a luz, el pene se dirige directamente
hasta el cuello del útero, zona donde debe quedar almacenado
el esperma para conseguir un embarazo.
La anatomía
de la pareja también es un condicionante. "Es erróneo
pensar que el hombre y la mujer disfrutan idénticamente, por
lo que conviene a lo largo de una relación sexual se utilicen
varias posturas, unas más satisfactorias para él, y otras
para ella".
Además,
la sexualidad humana es subjetiva: muchas veces una misma posición
funciona de manera distinta, ya que el aspecto psicológico del
deseo es muy variable. Sin embargo, en términos generales, sí
hay forma de mejorar la satisfacción en cada una de las posturas;
por ejemplo, la mujer que no está embarazada disfruta más
si copula con la vejiga vacía de orina porque la cabeza del pene
estimula más fácilmente la zona del punto
G, y el hombre siente mucho más placer cuando penetra a la
mujer por la espalda, al golpear con su escroto - la piel que recubre
los testículos - las nalgas de su pareja.
¿Porqué
el hombre utiliza varias posturas?
En Occidente,
la posición más común entre los heterosexuales
es aquella en la que el varón se coloca encima de la mujer para
penetrarla. Los antropólogos han intentado encontrar una explicación
a esta práctica vinculándola al hecho de que el humano
es el único animal que camino erguido. De hecho, solo él
hace uso de esta posición; casi todos los mamíferos (primates
incluidos), reptiles y aves realizan el coito posterior. Otro de los
argumentos defendidos por los antropólogos es el que sostiene
que en la mujer el área de las nalgas no varía en las
épocas de celo como ocurre en la mayoría de los primates,
algo que ha suplido con un pecho permanentemente hinchado.