Hombre
penetrando por detrás
En casi
todas las culturas a esta postura se le denomina con un nombre de animal.
En China, "coito del tigre que salta"; en el norte
de Africa, "cópula del caballo" y en Rusia "a
la manera del cangrejo". Esta muy extendida en pueblos de la
india y Africa.
Aunque
no son tan románticas como las posturas cara a cara, las parejas
con frecuentes relaciones sexuales gozan de las alternativas que les
ofrece la penetración desde atrás.
Al hombre
le proporcionan una considerable libertad de movimientos y le permiten
alterar con facilidad en ángulo de penetración y manipular
el pene sin dificultad. Para las mujeres que poseen el sensitivo punto
"g", estas posiciones pueden estimularlas al máximo.
Aquellas
que no lo poseen experimentan sensaciones en extremo excitantes.
La posición
de penetración desde atrás más conocida y difundida
es, probablemente, la que en lenguaje coloquial se llama como "de
perro". Se realiza con la mujer arrodillada con las manos en el
suelo, o sobre la cama, y su compañero detrás, de rodillas.
En esta posición, la vagina se orienta hacia él, quien
la presiona. Ella puede modificar el ángulo de la pelvis de varias
maneras para que ambos experimenten sensaciones diferentes. Más
aún, ella puede columpiarse hacia atrás y hacia delante
sobre manos y rodillas.
Ventajas:
A pesar de que no hay contacto facial directo, existe buena comunicación
con la pareja; además que permite a hombre acariciar manualmente
a la mujer al tiempo que le habla. Esta postura resulta muy estimulante
para el varón al sentir la presión de las nalgas de la
mujer en su pelvis y escroto, y es especialmente placentera si ella
junta las piernas, pues así el pene recibe una mayor estimulación.
Esta última práctica se consigue gracias a la fuerza que
los músculos constrictores de la vagina ejercen sobre el varón,
algo utilizado en la terapia de mujeres anorgásmicas. Cuando
esta posición es practicada tumbados de lado, siempre se produce
una buena estimulación del punto G y es ideal para los hombres
que buscan una satisfacción rápida o a los que les cuesta
trabajo eyacular, ya que el glande recibe máxima estimulación.
Inconvenientes:
dificulta el papel activo de la mujer. Cuando la penetración
se hace con ella apoyada sobre sus manos y rodillas, se debe tener cuidado
para calcular la profundidad de la inserción. "Como en
esta postura la mujer se encuentra flexionada, el pene puede introducirse
de tal manera que jale los labios menores de la vagina y eso puede causarle
dolor", lo cual se puede solucionar mediante una buena lubricación.
No es aconsejable
utilizar esta posición sin antes hacer un precalentamiento o
lubricación. Es habitual que en esta postura la cavidad femenina
se llene de aire, que posteriormente se expulsa de forma incontrolada.
Variantes:
La
mujer está estirada
boca abajo y el hombre
se estira encima de ella
penetrándola.

La mujer se cuelga con sus pies
y sus manos hacia delante
y el hombre por detrás la coge por
la cintura y la penetra.

La mujer se arrodilla sobre la cama y el hombre la penetra como si de
un caballo se tratara.
La
mujer se arrodilla con la cabeza tocando la cama y el hombre por detrás
arrodillado sobre la cama también la coge por la cintura y la
penetra.
En esta
posición de entrada posterior, la mujer se tiende con la vista
hacia abajo con el hombre encima de ella.
Ella
abre sus piernas y soporta su peso con sus brazos. Si ella levanta sus
glúteos de la cama ligeramente, quizás con la ayuda de
una almohada debajo de sus caderas, entonces será posible una
penetración profunda. El hombre también puede recostarse
con todo su peso sobre su compañera. Desde esta posición
es fácil rodar y llegar a la posición de las cucharas.
La
mujer toma un punto de apoyo (mueble, árbol, pared, etc), y el
hombre la penetra por detrás de pie. Esta posición es
ideal para cuando son alcanzados inesperadamente por la urgencia de
hacer el amor.
No requiere mas que una pérdida mínima de ropa si se desea.
La mujer se inclina sobre el mueble disponible más cercano y
el hombre entra por detrás.
Es bueno para el sexo rápido y excitante y ofrece a ambos compañeros
la oportunidad de envestir el uno al otro una y otra vez.
La mujer
se arrodilla sobre la cama con las piernas bien abiertas, y cae confortablemente
hacia adelante mientras el hombre entra por detrás.
Él
puede después acariciar sus nalgas y controlar la profundidad
de la envestida. Esta posición es para cuando la mujer comienza
a sentirse incómoda con la presión del peso del hombre
sobre ella y desea proteger su vientre de las envestidas sobre entusiastas.