Si bien
es cierto que algunas mujeres no tienen sensibilidad alguna en sus senos,
otras registran tal grado de excitación al ser acariciados que
pueden llegar a provocarle un orgasmo.
La estimulación
de los pechos de la mujer suele conllevar una sensación de voluptuosidad
en la vulva lo que se traduce en la lubrificación de la vagina.
Si la mujer no se muestra sensible, el hombre deber mostrarse paciente
y hábil, ya que después de unos meses de estimular los
senos de la mujer es posible que ésta vaya sintiendo algo, pues
no hay duda de que las terminaciones nerviosas en las glándulas
mamarias existen en todas las mujeres.
Comience
besando suavemente todos los senos y después concéntrese
en la zona de los pezones. Tomelos con los labios, métalos en
la boca y succione suavemente, alternando de seno periódicamente.