Coito
lateral
En muchas
culturas sustituye a la postura del misionero cuando la mujer está
embarazada. Es practicada entre las tribus africanas de los bambara,
masai y zulúes.
Hacer
el amor de lado, posibilita el mayor contacto corporal y mucho espacio
para las caricias.
Cuando ambos están de costado la penetración por detrás
es fácil y el coito puede prolongarse con expansión y
sin apuros.
Durante el embarazo, y cuando el hombre es particularmente grande, las
posturas de lado con la mujer mirando hacia fuera son ideales, ya que
de esta forma el hombre no ejerce presión sobre ella. El problema
en esta postura es la dificultad que ofrece una penetración completa.
Ventajas: Se utiliza en los coitos que se quieren prolongar.
Es una posición cómoda y las ecografías demuestran
que cuando se realiza cara a cara, el pene estimula el clítoris
y la pared vaginal que se encuentran debajo de la vejiga, la cual es
extremadamente sensible en la mujer. La penetración posterior
es muy recomendada para las mujeres que tienen varios meses de embarazo
por su comodidad para la pareja.
Inconvenientes:
Cuando se hace de frente, el hombre tiene una escasa estimulación
del glande, por lo que no suele ser de sus posturas preferidas. Es bastante
común que en esta posición el pene se salga de la vagina
debido a los movimientos coitales si la mujer no levanta las piernas
y las coloca sobre los costados del hombre.
Los terapeutas
aconsejan esta posición a las mujeres anorgásmicas ya
que pueden masturbarse acariciándose el clítoris.
Variantes:
La
posición de las cucharas es nombrada así por la proximidad
de los dos cuerpos. Los compañeros se recuestan sobre sus costados
y el hombre entra por detrás. Esta posición es muy cómoda
y relajante, buena para el sexo lento y adormecido buena para antes
de caer dormidos, o al despertarse durante la noche. Es también
una posición muy cómoda para adoptar en los últimos
meses de embarazo cuando las demás posiciones sujetan a mucha
presión el vientre de la mujer.
La mujer
está recostada de un lado con una de sus piernas levantadas mientras
que el hombre la penetra.
El hombre
y la mujer se hallan de costado uno frente al otro y el hombre introduce
el pene en la vagina, teniendo la mujer al hombre entre sus piernas.
