Coito
de pie
Esta
postura suele asociarse con comportamientos promiscuos. En las islas
Fidji se utilizan en las relaciones extramaritales, en tanto que en
las pinturas eróticas chinas se representan con ellas escenas
de amor ilícito.
Ventajas:
Muchas mujeres consideran que si se realiza de espaldas es la mejor
postura para alcanzar el orgasmo, porque aunque el clítoris queda
fuera del juego sexual, la pared anterior de la vagina es muy estimulada.
Para el hombre es una posición muy excitante, por lo que no se
recomienda practicarla al principio si se quiere prolongar el acto.
Inconvenientes:
Los amantes deben ser de una altura similar, porque de lo contrario
la penetración podría ser algo dolorosa. Esta postura
resulta muy atractiva debido a su rareza. Sin embargo cuando se practique,
la mujer debe estar muy lubricada para que el acto de introducción
del pene no sea doloroso. Al estar de frente a frente, la pareja se
está viendo y se pueden acariciar; pero si la diferencia de estaturas
es radical, entonces el hombre tendrá que cargar a la mujer y
el esfuerzo será mayor. Si la mujer se cuelga del cuello del
varón, se pueden producir lesiones vertebrales.
A
fin de disminuir la estimulación, es muy recomendable practicarla
en el mar o en una alberca, ya que la fricción que el agua ejerce
sobre el pene dificulta la erección plena, además de que
será más fácil cargar a la mujer.
El hombre
de pie sostiene a su compañera en sus brazos. Ella enreda sus
piernas alrededor de la cintura de él y sus brazos rodean sus
hombros. Ella puede moverse contra él jalándose de arriba
hacia abajo, y él puede ayudarla con sus brazos. Esta posición
puede ser asumida desde estar sentados. Puede ser adoptada, por supuesto,
a espacios muy reducidos, pero es un poco extenuante. Desde esta posición
puede regresarse a alguna posición sentados, o el hombre puede
gentilmente bajar a su pareja hacia la cama o preferentemente a una
mesa, donde la envestida puede continuar sin mucho esfuerzo.