»ENFERMEDADES
SEXUALES :
HERPES GENITAL
El
herpes genital es una enfermedad causada por un virus, el herpes simplex
II, es transmitido durante el coito, y provoca ampollas y lesiones en
la superficie de la piel del área genital de la persona infectada.
En otros momentos, cuando el virus no está activo dentro del
cuerpo de la persona infectada y no tiene síntomas manifiestos,
no puede transmitirse. El virus se transmite a través de las
superficies expuestas de piel viva, es más común en mujeres
que hombres, porque sus áreas genitales son más cálidas
y húmedas. La enfermedad también puede contagiarse por
contacto con otras partes del cuerpo, en especial los dedos, ojos y
boca. El herpes es una enfermedad muy contagiosa. Si alguno de los miembros
de la pareja tiene una ampolla activa, hay un 90% de probabilidades
que el otro se infecte. También es incurable pues, una vez que
el virus está en el cuerpo, permanece allí, aunque el
tratamiento corriente puede ayudar a aminorar los síntomas o
a suprimir los periodos activos.
La
enfermedad sigue un ciclo creciente y decreciente. Al principio, cuando
se están desarrollando las ampollas, causa profundo dolor físico,
además de tristeza psicológica. El paciente se deprime
con frecuencia y se siente ansioso por haber perdido el control de su
cuerpo y porque le preocupa la posibilidad de haber transmitido la enfermedad
a otra persona. También puede sentir una profunda rabia o enojo
hacia la persona que lo contagió. Los síntomas aparecen
entre los 3 y 20 días después del contacto sexual con
alguien que tenga herpes activo. Se inicia con sensaciones de pinchazos
y una sensibilidad exagerada al tacto en la piel donde el virus está
activo. Los hombres sienten comezón en el tronco del pene; la
mujeres, en el área vaginal. A las pocas horas aparecen pequeñas
vesículas sobre la piel que se agrandan y se convierten en ampollas
con líquido dentro. Un día después estas ampollas
estallan y forman una costra. La formación de estas ampollas
se acompaña de un gran dolor, y las llagas quizá sigan
doliendo hasta diez días más. A menos que se detenga la
infección dentro de las primeras 24 horas, pasarán hasta
14 días antes de que desaparezcan y que la piel vuelva a su estado
natural.
El
tratamiento se realiza a base de aciclovir, efectivo para limitar la
llagas y acortar el ataque si se aplica en el momento oportuno, o si
los comprimidos se toman apenas comienzan los síntomas. El dolor
que provoca el estallido de las ampollas se puede suavizar mojándolas
con un baño tibio o aplicando paños fríos.