»LA
ESTERILIZACIÓN
En
la actualidad la esterilización es la forma de anticoncepción
más efectiva, pero en la mayoría de los casos es irreversible.
Millones de parejas han optado por este método en todo el mundo,
especialmente aquellas que ya tienen hijos y no desean aumentar la
familia. El médico orientará sobre la conveniencia de
la esterilización y proporcionará información
para la elección de la técnica más adecuada.
»La
esterilización femenina:
Consiste
en la ligadura de trompas, operación quirúrgica
mediante la cual se cortan o bloquean las trompas de Falopio, de forma
que durante la relación sexual los espermatozoides no pueden
desplazarse por una trompa hasta los ovarios y encontrarse con el
óvulo. Después de esta intervención, la mujer
sigue produciendo óvulos y menstruando, y no se producen cambios
en sus concentraciones hormonales.
Los
avances médicos han posibilitado el desarrollo de varias técnicas
de esterilización femenina que pueden llevarse a cabo con anestesia
local. Por otro lado, las complicaciones por infecciones y hemorragias
son muy poco frecuentes.
Presenta
el inconveniente de que se trata de un método totalmente irreversible,
por lo que la mujer debe estar completamente segura de que en el futuro
no deseará tener más hijos.
Su eficacia es del 99,6% según algunos estudios, mientras que
otros la cifran en el 100%.
»La
esterilización masculina:
La
esterilización masculina se logra mediante la vasectomía,
que consiste en realizar una incisión en el escroto y cortar
los conductos deferentes que llevan el esperma de cada testículo
al pene; se lleva a cabo con anestesia local. El hombre sigue produciendo
fluido seminal en la próstata y espermatozoides en los testículos,
pero éstos no pueden mezclarse con el fluido seminal, de manera
que en las eyaculaciones hay semen pero sin espermatozoides, y así
se evita la fecundación. La cantidad de líquido eyaculado
es prácticamente la misma que antes de la operación.
Después
de la vasectomía, la pareja debe emplear algún método
anticonceptivo hasta que se obtengan dos análisis de semen
en los que se verifique la inexistencia de espermatozoides. En la
gran mayoría de los casos ello ocurre a las 10 ó 12
semanas de la operación. Además, en algunos casos se
recomienda que el semen sea analizado cada 3 años, para asegurarse
de que no se ha producido una recanalización espontánea
de los vasos deferentes.
Debido a que este método no interfiere en la producción
de hormonas sexuales, no provoca trastornos como la disminución
de la potencia o del deseo.
La esterilización masculina es un procedimiento menos arriesgado
que la ligadura de trompas, y entre el 65 y el 70% de los casos es
reversible.
Su eficacia es del 99,9%.