» EL
MASAJE ERÓTICO
Al
que inventó los masajes tendrían que hacerle un monumento más grande
que las pirámides de Gizeh.
Y es que hacer el amor y limitar las caricias a los genitales es
como ir al parque de atracciones y subir solo a la montaña
rusa.
Exactamente lo mismo.
Porque los masajes no son más que eso, una excusa para acariciar
desde la nuca hasta los dedillos de los pies.
Es el mejor y más dulce de los preliminares.
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FINALIDAD
DEL MASAJE ERÓTICO
Un
masaje erótico puede ser un acto satisfactorio en sí
mismo tanto si acaba en orgasmo como si no. Es un acto del que algunas
parejas disfrutan de modo especial, puesto que es una oportunidad
para que uno se concentre en el hecho de dar y el otro de recibir,
y no en dar y recibir simultáneamente, tal como ocurre en el
coito y en otros actos. Es una manera muy buena para que los dos miembros
de la pareja se exciten uno al otro y prolonguen la intimidad.
Así
pues, la maestría en técnicas de tacto sexual y no sexual
es muy importante para una relación sexual satisfactoria. Para
la gente que ya goza de una buena relación sexual, el masaje
puede acrecentar el goce; para la mayoría de nosotros representa
una forma de mejorar.
El masaje
es importante no solo porque tiene el efecto general de relajar y
dar la oportunidad de pensar y gozar el tacto sino porque permite
afinar la agudeza y profundidad de los sentidos en lo que se refiere
a la excitación corporal y, de este modo pueda mejorar su conducta
sexual. Durante el masaje, algunas personas experimentan esos "focos
sensitivos" por primera vez.
El masaje
es en especial importante para las mujeres porque puede tener exactamente
el mismo efecto del beso, la caricia y otras formas de juego previo.
Esto permite que se incrementen las hormonas sexuales femeninas responsables
de la excitación y preparación de su cuerpo para el
coito. También ayuda a los hombre que tiene dificultades con
la erección o que sufren de impotencia.
Uno
de los objetivos del masaje es proporcionar la oportunidad de descubrir
que es lo que le causa placer y el acercamiento entre la pareja debe
hacerse con la mente abierta por completo. Con frecuencia, hombres
y mujeres se sorprenden al sentirse tan sensuales cuando se les acarician
ciertas partes de su cuerpo que ni remotamente habían considerado
eróticas.
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PREPARACIÓN
PARA EL MASAJE
Conocer
al milímetro el cuerpo de su amante figura entre las más
placenteras experiencias compartidas y vale la pena tomarse el trabajo
de preparar la escena adecuada. Es importante elegir una hora en la
que sepamos que no vamos a tener interrupciones y un lugar acogedor
e íntimo, utilizando una cama que no sea demasiado blanda o
el suelo con los cojines necesarios. También puede contribuir
una iluminación tenue y música de fondo.
Para
obtener el máximo beneficio, ambos deben adoptar posturas cómodas
y estar desnudos. La persona que da el masaje debe asegurarse de que
sus manos están calientes y, a poder ser engrasadas. El hombre
y la mujer deberán alternar las funciones de dar y recibir
el masaje, en el momento que toque proporcionar placer habrá
que concentrarse en la labor y cuando reciba gozar cada minuto.
Es interesante
comenzar con un masaje exploratorio y suave por todo el cuerpo de
la pareja salvo los genitales y pechos, si resulta tan excitante que
se pasa a los genitales probablemente será imposible evitar
la unión sexual.
Una
gran variedad de aceites perfumados dejan la piel suave y agregan
su fragancia a la ocasión, el aceite se aplicará con
moderación sobre las manos, para extenderlo por todas las partes
del cuerpo mientras se masajea. Plumas, telas y otras texturas suaves
pueden friccionarse contra la piel.
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TÉCNICAS
DE MASAJE
Respecto a las técnicas, son variadas y libres pero podemos
establecer algunos métodos recomendables. El masaje depende
del uso de las manos y los dedos para presionar rítmicamente
el cuerpo de la pareja, es interesante utilizar todas las variedades
posibles para obtener el máximo placer. Lo más importante
es mantener un ritmo firme y lento, con suficiente presión
asegurándonos de que las manos se deslizan con suavidad sobre
el cuerpo de la pareja, a modo de floración.
Para
dar un masaje en la espalda, primero se comenzará con los
pulgares colocados a cada lado de la espina dorsal y los dedos en
dirección a la cabeza, después se acariciará
alternativamente, es decir, una mano con firmeza hacia arriba y la
otra deslizándose hacia abajo. También se pueden mantener
las dos manos a la misma altura trabajando hacia arriba con toques
firmes y las manos relajadas, o extendiéndolas sobre la parte
baja de la espalda para presionar los músculos espinales a
ambos lados.
Los
dedos se pueden mover de diferentes maneras:
-
Amasar - Resulta muy útil en las zonas más musculosas
como caderas y muslos. El efecto puede cambiarse cambiando la velocidad
y profundidad, así es, lento y profundo o rápido y superficial.
Levantar, apretar y enrollar la carne entre el pulgar y los dedos
de una mano, deslizándola hacia la otra mano.
-
Masaje ondulatorio - Se realiza curvando los dedos como en un
puño semiabierto, manteniendo la mitad de los dedos presionando
la piel, y haciendo pequeños movimientos en círculo.
Esta forma es muy placentera si se recibe en los hombros, pechos,
palmas de las manos y pies.
-
Acción de ventosa - Los movimientos rápidos
y ligeros estimulan y refrescan la piel. Se dan golpes suaves sobre
el cuerpo alternando las manos, con los pulgares hacia dentro y los
dedos juntos. Cuando las manos tocan el cuerpo debe producirse un
sonido semejante al de el descorche de una botella.
-
Golpecitos - Movimientos vigorosos, percusivos y enérgicos,
serán utilizados para las áreas carnosas y musculares.
Con los puños cerrados, se rebota con suavidad alternativamente
el reverso de la mano contra la piel. Es interesante utilizar estos
movimientos hacia el final del masaje para excitar a la pareja.
Cuando
un hombre acaricia a su pareja con lentitud y delicadeza, le confirma
su amor por ella y por su cuerpo. La mujer tiene muchas zonas eróticas,
y el hombre debe detenerse en ellas tocándolas con suavidad
y presionando levemente, a la vez que realiza algunos movimientos
circulares para provocar fuertes y placenteras sensaciones.
El
rostro se tocará con suavidad, recorriendo la boca, la línea
de las mandíbulas, el cuello y las orejas, ya que son zonas
especialmente sensibles y receptibles al tacto, como también
lo son la línea de nacimiento del cabello, la frente, las sienes
y las cejas. Para masajear el pecho de una mujer se puede colocar
las manos sobre las costillas de la misma y deslizarlas después
con firmeza hacia abajo, curvándolas después hacia fuera.
Una postura muy cómoda y estimulante para acariciar los pechos
es que la mujer se siente recostada sobre el pecho del hombre, que
acariciará suavemente sus pechos, esta postura permite que
el contacto con la piel le confiera más sensualidad.
Además
de tocar con las manos y acariciar con suavidad, un masaje sensual
puede incluir otros estímulos, como besar, lamer, soplar
y palpar el cuerpo de la pareja con el pecho o el cabello. Si una
mujer proporciona un masaje a un hombre, puede sentarse, arrodillarse
a un lado o sentarse a horcajadas sobre él para que sienta
la calidez del interior de sus muslos, lo que provoca una gran reacción.
Puede utilizar toda la mano, los dedos, solo los pulgares o el dorso
de las manos. Puede masajear y friccionar con suavidad su espalda
y parte superior del cuerpo palpando de manera prolongada y rítmica,
o deslizando los dedos ligera y seductoramente por los lados de la
espalda hacia arriba y hacia abajo. O puede masajear otra zona diferente,
como por ejemplo, el interior de sus muslos, nalgas o pies; todas
ellas son erógenas en alto grado y aumentan el placer de su
pareja. También se puede acariciar con suavidad la espalda
de la pareja con el cabello o pechos, si se mantienen el cuerpo separado
y se sostiene sobre sus propias manos y codos.