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LA MASTURBACIÓN
La
masturbación consiste en la manipulación de los propios
genitales para la obtención de placer.
Durante
muchos años ha sido reprobada socialmente y se le ha atribuido
un sinfín de efectos dañinos, tales como la aparición
de acné, ceguera e incluso locura, pero nada más lejos
de la realidad: los cietíficos aseguran que la masturbación
no sólo no es negativa, sino que puede resultar beneficiosa para
conocer el propio cuerpo, para aprender a experimentar el orgasmo y
para liberar tensiones.
Debido
a que la masturbación ha sido considerada contraria a la moral
durante mucho tiempo, quien la lleve a cabo puede experimentar un sentimiento
de culpabilidad que debe superar, pues es algo inofensivo e incluso
positivo.
Además,
se ha comprobado que la mayoría de las personas la practica,
en ocasiones desde la infancia y con mayor frecuencia a partir de la
adolescencia. La masturbación constituye una forma de aliviar
la necesidad de satisfacción sexual, lo que no supone que personas
casadas o con pareja estable no la efectúen, puesto que es una
forma de obtener placer distinta al coito, algo suplementario que no
significa que la compañera o el compañero sean incapaces
de proporcionar el placer suficiente a su pareja; tampoco conlleva una
variación de los sentimientos hacia la otra persona.
Las
ensoñaciones o fantasías sexuales son algo natural que
puede acompañar a la masturbación. También es frecuente
el uso de fotografías o ilustraciones pornográficas para
incrementar la excitación en esos momentos.
Por
otro lado, la masturbación en ocasiones se utiliza como terapia
para resolver algunas disfunciones sexuales.
De
acuerdo cm The Kimsey Institute New Report on Sex (1990), un 94% de
hombres se han masturbado hasta llegar al orgasmo en algún momento de
su vida.
Mediante
la experiencia personal se aprenden las técnicas y ritmos que dan mejor
resultado. De esta forma el hombre conoce sus respuestas y se puede
anticipar al orgasmo.
El
uso de lubricantes reduce la fricción y puede hacer que aumente el placer.
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Satisfaccion Individual
Este
programa esta diseñado para mostrarle cómo concentrarse en su
a propio placer.
Esto puede resultar sorprendentemente dificil a quienes NO hayan sido
educados para pensar que los demás deben ir siempre en primer lugar.
Vale
la pena esforzarse por superar cualquier inhibición que se tenga con
respecto a la autoestimulación.
Estos
ejercicios no sólo son agradables, también le relajarán y le pondrán
en contacto con sus respuestas sexuales.
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¿Cómo masturbar
a un hombre?
La
masturbación es de gran ayuda para que las personas mayores alcancen
la erección.
Con suaves caricias puedes llegar a alcanzar el orgasmo, pero el pene
también admite una estimulación con menos sutileza.
Rodea
el cuerpo del pene con la mano y mueve la piel arriba y abajo ritmicamente,
la velocidad, duración del movimiento y la presión a ejercer depende
de cada persona, comentalo con tu pareja para que te indique lo más
adecuado.
El frenillo,
zona justo debajo del glande con el pene erecto, puede resultar muy
estimulante.
A medida
que tu pareja va llegando al orgasmo aumenta la velocidad de los movimientos.
Tras la
eyaculación el glande se vuelve muy sensible por lo que hay que dejar
de apretar.
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Estimulación
de los testículos
Para
casi todos los hombres es muy relajante que les acaricien los testítulos,
eso sí, siempre con suavidad.
Toma el
pene con la mano y usa la otra para cubrir y recorrer los testículos
y acariciar la zona entre los testículos y el ano.
Esta zona es muy sensible.
El escroto (bolsa que contiene los testículos) es como si fueran los
labios exteriores de la mujer, por eso aunque las caricias y los besos
produzcan sensaciones muy agradables, no es probable que desemboquen
en un orgasmo.