»
LA IMPORTANCIA DE LAS HORMONAS
El
cerebro regula el funcionamiento del sistema hormonal femenino para
que exista una perfecta coordinación entre los ovarios, que producen
las hormonas, y los órganos femeninos, que las reciben.
En la mujer,
las glándulas encargadas de mantener la circulación de
las hormonas sexuales son los ovarios, el hipotálamo y la hipófisis.
-
El hipotálamo se encuentra situado en la base del cerebro y rige
todo el sistema hormonal, pues controla la producción de las
hormonas puestas en circulación en el organismo e interviene
en otros fenómenos como la regulación de la temperatura
corporal, el peso, el apetito y las emociones. Además el hipotálamo
restablece el equilibrio en caso de exceso o insuficiencia de secreción
hormonal.
-
La hipófisis es una pequeña glándula endocrina
ubicada bajo el hipotálamo que dinamiza la producción
hormonal de los ovarios.
-
Los ovarios son las glándulas sexuales femeninas que rigen el
ciclo menstrual: los ovarios albergan en su interior un gran número
de folículos, cada uno de los cuales contiene un óvulo.
Cada 28 días aproximadamente madura un folículo del ovario
y libera un óvulo (se trata de la ovulación). Dicho folículo
fabrica las hormonas estrógeno y progesterona y además
prepara la mucosa uterina para la implantación del óvulo
en caso de que sea fecundado. Si esto no ocurre, el óvulo y la
mucosa son expulsados al exterior, produciendo la hemorragia conocida
como menstruación.
El funcionamiento
de estas tres glándulas es el siguiente: el hipotálamo
envía una sustancia química (el LHRH) a la hipófisis,
que transmite dos hormonas llamadas gonadotropinas (FSH y LH) a los
ovarios. Éstos producen las hormonas estrógenos y progesterona,
que posibilitan la existencia de ciclos regulares, menstruaciones normales,
ausencia de dolores, un adecuado moco ovulatorio y un buen desarrollo
de las mucosas.
La acción
de las hormonas sobre el organismo se inicia mucho antes del nacimiento:
por ejemplo, la determinación sexual es resultado de una secuencia
de procesos celulares y hormonales que comienzan durante la gestación.
Así, durante el desarrollo fetal, las glándulas sexuales,
ovarios o testículos, segregan hormonas que controlan el desarrollo
de los órganos sexuales.
Los tipos
de hormonas sexuales más importantes son:
-
Andrógenos, que son hormonas sexuales masculinas que influyen
sobre la respuesta sexual en ambos sexos.
-
Estrógenos, que son las hormonas sexuales femeninas por excelencia.
Los estrógenos son los responsables de la aparición de
los caracteres sexuales femeninos secundarios, tales como el vello
axilar y púbico y el crecimiento de los pechos. Los estrógenos
influyen también sobre los huesos, los vasos sanguíneos,
la piel, las mucosas y el metabolismo. Además su acción
es primordial en el ciclo menstrual y en el embarazo.
-
Progesterona, cuya función más importante es la de preparar
el útero para el embarazo y las mamas para la lactancia. Además
ejerce una función sedante sobre los centros nerviosos del hambre,
de la sed y del humor, y disminuye la necesidad de actividad. En ocasiones,
las variaciones de la conducta y del humor durante el periodo que precede
a la menstruación, se deben a una situación de desequilibrio
entre los estrógenos y la progesterona.
La acción
de las hormonas es crucial durante toda la vida, pues excitan, inhiben
o regulan la actividad de numerosos órganos. Puesto que intervienen
de forma muy significativa en la vida de la mujer, se aludirá
a ellas al describir las diferentes etapas de su desarrollo sexual.