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EL ASPECTO
FÍSICO
Tener una imagen positiva del propio cuerpo es fundamental para la
autoestima de las personas y para que sus relaciones con los demás
transcurran con normalidad, sin complejos ni frustraciones. Sin embargo,
nos encontramos en una sociedad en la que se atribuye una importancia
desmedida a la apariencia corporal, que es considerada como factor
clave del éxito; los medios de comunicación difunden
constantemente imágenes de cuerpos esculturales, extremadamente
delgados y estilizados.
Cada
época tiende a establecer unos cánones de belleza determinados,
y actualmente parece ser que triunfa un arquetipo de mujer alta, esbelta
y con pechos grandes, lo que es poco frecuente porque las mujeres
no tienden a acumular tejido graso en las mamas, sino en otras partes
del cuerpo como los muslos o en torno a las caderas.
Entonces,
del mismo modo en que la preocupación de los hombres por su
aspecto físico se suele centrar en el tamaño del pene,
las mujeres se inquietan por el tamaño de sus pechos. A menudo
piensan que los tienen demasiado pequeños o demasiado grandes,
muy juntos o muy separados, asimétricos o con una forma no
atractiva, etc.
La
mayoría de las mujeres que tiene pechos pequeños cree
que para los hombres es muy importante que tengan pechos grandes,
pero las investigaciones han demostrado que sólo la mitad de
los hombres considera los pechos como una de las partes más
deseables del cuerpo femenino, y muchos de ellos afirman preferir
los pechos pequeños.
Por
otro lado, las cremas y lociones que prometen un aumento del pecho
generalmente son un fraude, pues nunca modifican la morfología
de los senos ni su volumen, y a menudo lo único que hacen es
tonificar la piel, e incluso en ocasiones pueden llegar a ser nocivos.
Tampoco el ejercicio puede incrementar la cantidad de tejido glandular
de los pechos: puede fortalecer y afirmar los músculos pectorales
y aumentar ligeramente el contorno del busto, pero no el tamaño
de los pechos en sí.
Por
el momento, el único método que realmente ha dado resultado
es la mamoplastia de aumento, intervención quirúrgica
que consiste en insertar una prótesis entre la glándula
mamaria y el músculo pectoral.
Hay
tres tipos:
- La prótesis rellenada
con gel de silicona. Esta operación no tiene por qué
interferir en la posibilidad de amamantar ni afectar a la sensibilidad
del pezón, pero entraña algunos posibles efectos negativos
como una excesiva cicatrización, infecciones o una sensación
tirante en el pecho. Además conlleva todos los riesgos de cualquier
cirugía realizada con anestesia general. También es
conveniente recordar que recientemente algunos expertos han desaconsejado
este método, por los efectos secundarios que podría
provocar a largo plazo; actualmente se están realizando diversas
investigaciones para averiguarlos y para conocer hasta qué
punto existe conexión entre los implantes de silicona y algunas
enfermedades. Asimismo, se están llevando a cabo estudios para
determinar qué otros implantes pueden ser efectivos.
- La prótesis de silicona
envuelta en una delgada película de poliuretano. Son más
caras y presentan menos problemas de cicatrización, pero las
mujeres delgadas con una piel fina pueden experimentar una deformación
del seno al separar o elevar el brazo, de forma que se aprecia la
existencia de la prótesis.
- La prótesis hinchable,
consistente en un pequeño globo hemisférico que se rellena
con suero fisiológico. En ocasiones la prótesis se deshincha
y deja escapar el suero, lo que hace necesaria una nueva intervención.
En
cualquier caso, la decisión de aumentar el pecho mediante la
cirugía debe ser meditada con detenimiento, siendo consciente
de los beneficios y de los riesgos que puede conllevar. Asimismo,
se recomienda consultar a varios especialistas para contar con suficiente
información y conocer diferentes opiniones en relación
al caso particular.
Las
mujeres que tienen los pechos demasiado grandes y ello les cause lesiones
de columna o les resulte doloroso o molesto, pueden optar por la cirugía
de reducción, consistente en la extracción de parte
del tejido adiposo y glandular. Aunque esta operación es algo
más complicada que la efectuada para el aumento del pecho y
deja cicatrices visibles, si es necesaria, resultará beneficiosa.
La
forma del pecho y de los pezones varía mucho de unas mujeres
a otras, y con frecuencia no son iguales entre sí: la forma
o el tamaño de un pecho o de un pezón pueden ser diferentes
a la del otro, pero se trata de algo normal que afecta a muchas mujeres
y que no tiene mayor importancia.